domingo, 3 de febrero de 2013


CRÓNICA
“CIUDAD MUSICAL SIN MÚSICA”
(Basada en la problemática del
Conservatorio del Tolima)


                                 







Presentado por:

YEISON MORALES
Cód. 051250392012

LINA RIVERA CANTILLO
Cód. 051250442012












UNIVERSIDAD DEL TOLIMA
COMUNICACIÓN SOCIAL – PERIODISMO
IBAGUÉ
2013

                                                   











El nombre que Ibagué recibe como ciudad Musical de Colombia, se remonta a 1886, cuando un ciudadano francés conocido como Conde de Gabriac, cortésmente impresionado con el ambiente musical que existía en la capital del Tolima, escribió un artículo al que tituló “Ibagué, ciudad Musical”; éste acontecimiento despertó la conciencia pública sobre el hecho de que la música era un suceso cotidiano entre sus gentes.

Además de eso, la ciudad posee el primer Conservatorio de Música creado en el país, lo cual apoya la idea de un “nombre” que apoye la intencionalidad de Ibagué como Musical. Si lo vemos desde ese punto de vista, es irónico pensar que siendo La Ciudad Musical de Colombia no tenga un verdadero respaldo cultural, político y social.

Siendo las 9:00 de la mañana del día 28 de septiembre del año 2012, la Asamblea general de Estudiantes del Conservatorio del Tolima, emitió un comunicado expresando inconformidad respecto a los manejos que se le han dado a la institución, la necesidad inmediata de un verdadero cambio y el total respaldo al aspirante a rector, Señor German Alberto Céspedes.

El pasado lunes 1 de octubre, los estudiantes del Conservatorio del Tolima, manifiestan su sinsabor frente a la elección de Néstor Guarín como rector en propiedad. Anuncian cese de actividades administrativas.

Una vez más, la supuesta participación consagrada en la Constitución Política de Colombia hace agua en las Instituciones de Educación Superior (IES). Aunque los estudiantes y profesores son quienes las justifican, siguen ausentes en la intervención y definición de sus rumbos, como ha ocurrido reiteradamente en la Universidad del Tolima y hoy por hoy sucede en la máxima institución de formación musical del departamento que desde hace 106 años es referente en el panorama nacional.
Según muchos estudiantes, la reciente elección de Néstor Guarín como rector en propiedad del Conservatorio del Tolima por parte de su Consejo Directivo.  Incluso, tras la realización por primera vez en la existencia de la institución de una asamblea que recreó el debate con relación a los candidatos y perfiló el apoyo del estudiantado a Germán Alberto Céspedes, el Consejo Directivo actuó, sin argumentos válidos, en contra de ésta determinación. 
Sin que faltara más, dicha elección posee más irregularidades. EL consejo directivo a quien le corresponde realizar esta elección, cuenta con miembros que llevan más de 18 años, aun cuando en los estatutos se establece que solo son 2 años de permanencia; la elección del representante de los egresados al consejo directivo no se realizó por medio de una convocatoria abierta a través de la asociación de egresados del conservatorio del Tolima, además se puso en evidencia que los educandos y docentes de la institución no tienen mayor importancia en decisiones tan significativas como la elección de un rector para la institución.
Para completar, el problema no se agota en la mera elección de Guarín: según los representantes estudiantiles, las iniciativas del rector elegido no resuelven los principales problemas y necesidades de la institución; en otras palabras, no hay una decisión concreta por parte de Guarín de hacer efectivo el compromiso financiero de la gobernación para con el Conservatorio, la consecución de recursos para el fortalecimiento de la institución  y mucho menos garantizar una planta profesoral de tiempo completo que reposicione a la máxima institución de formación musical del departamento como un espacio propio del arte y la cultura.
Uno de los motivos más importantes de esta crisis, es la situación económica. Según la ordenanza 0067 de 1991, el gobierno departamental debe darle a la institución el 1.8 % del presupuesto total anual, sin embargo, la gobernación del Tolima entro en la ley 550 de reajuste fiscal en el año 2000, hasta el 22 de agosto del 2008 y el conservatorio dejo de recibir este dinero.
 Para el año 2009 se debió empezar a recibir nuevamente el dinero, pero  a la fecha, la ordenanza no se ha hecho efectiva, ascendiendo así la deuda del gobierno departamental a 42 mil millones de pesos aproximadamente; razón, por la cual el 76% de los dineros de funcionamiento deben ingresar por  las matrículas de los estudiantes, convirtiendo al conservatorio de Tolima en la institución de educación pública más costosa del país en la que los estratos  1 y 2 pagan hasta 3 SMLMV, trayendo como consecuencia que la taza de deserción sea del 37%.
Teniendo pleno conocimiento de esta situación, el señor Néstor Guarín ha tomado una postura de indiferencia, en la que no se desarrollen procedimientos de tipo legal que garanticen el desembolso del capital que por ley le corresponde a la institución.
Sumado a esto, el conservatorio del Tolima no cuenta con docentes de planta, asumiendo un tipo de contratación que no representa una garantía para los docentes y que ha traído como consecuencia que muchos de estos abandonen sus cargos para asumir mejores propuestas fuera de la ciudad, todo esto ha provocado irregularidades en los procesos educativos, hasta el punto de suprimir horas de clase para solventar la ausencia de los docentes, desmejorando la calidad del servicio educativo.
Fuera de los problemas financieros y de contratación docente, las instalaciones se encuentran en pésimas condiciones, no cuentan con salones óptimos para el estudio musical y estos a su vez, no ofrecen las mejores condiciones para la salud auditiva; siendo los estudiantes los más afectados, a tal punto de poner en riesgo su integridad física, a causa de goteras y derrumbes constantes por malas construcciones y arreglos deficientes. EL CONSERVATORIO DEL TOLIMA ES PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO Y CULTURAL DE LA NACIÓN LO QUE HACE IMPERATIVO CONSERVARLO COMO ES DEBIDO.
Hoy en día, el Rector en propiedad y miembros de la Gobernación del Tolima, enfrentan una demanda instaurada por algunos estudiantes del Conservatorio del Tolima en la cual se exige la anulación de elección del Rector aprobando el debido proceso de elección de uno muevo, ya que se considera que dicho proceso fue ilegítimo.
El paro del Conservatorio no se levantó, se pausó siempre y cuando el señor Néstor Guarín firme unos compromisos de mejoramiento de la institución o simplemente, entregue su carta de renuncia. Las clases se reanudad éste 28 de Enero para terminar el semestre B-2012.
“El conservatorio del Tolima está condenado a desaparecer, si no se hace algo urgente por parte del gobierno departamental y nacional, y los estudiantes seguiremos firmes ante nuestras exigencias, especialmente, ante la necesidad de ser vinculados a la participación en la toma de decisiones que definan el futuro de nuestra institución.” MAE. (Mesa Asamblea de Estudiantes del Conservatorio del Tolima).

4 comentarios:

  1. Excelente proyecto nos ilustra la problemática que se esta dando con el conservatorio de música,de igual manera la crónica me agrado bastante felicitaciones a los integrantes del grupo de trabajo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue un trabajo complejo, nos tomó mucho tiempo y dedicación debido a la gravedad del asunto. Gracias por comentar y por asistir a la sustentación.

      Eliminar
  2. Este proyecto no solo muestra el problema por el cual atraviesa el conservatorio si no que ilustra de manera clara como algunos dirigentes siguen llevando la cosas de manera personal sin importar el bienestar de los estudiantes .

    ResponderEliminar
  3. Fue un trabajo complejo, nos tomó mucho tiempo y dedicación debido a la gravedad del asunto. Gracias por comentar y por asistir a la sustentación.

    ResponderEliminar